Cómo preparar yogur casero: receta fácil para hacerlos al gusto

El yogur es uno de los productos muy beneficiosos para nuestro organismo ya que contiene bacterias vivas que contribuyen al mantenimiento de nuestra flora digestiva.

En los supermercados podemos encontrarlos de muchos tipos: naturales, azucarados, cremosos, con frutas, de sabores… Pero si querés saber exactamente lo que estás comiendo una buena alternativa es prepararlos nosotros mismos en casa.

Al preparar nosotros mismos los yogures no sólo nos saldrán más baratos (solo necesitamos dos ingredientes como base) sino que además controlaremos todo el “proceso de producción”, generaremos menos residuos y podremos hacerlos a nuestro gusto.

La primera pregunta que nos solemos hacer a la hora de preparar yogur por primera vez es “¿realmente necesito una yogurtera?”. No es un elemento imprescindible (los yogures se pueden dejar cuajar en un lugar cálido), pero sí es recomendable si los vamos a preparar a menudo ya que facilitan bastante el proceso.

Si nos decidimos a adquirir una yogurtera deberemos fijarnos básicamente en tres cosas: su capacidad (suele ir desde un litro a dos litros y medio), los recipientes (hay yogurteras que vienen con tarritos de cristal donde preparar el yogur mientras que otras son de recipiente único) y si tiene temporizador (no es imprescindible y se puede comprar un temporizador aparte). Además, deberemos evaluar su precio y el tamaño de la misma para tenerla en la cocina.

En Amazon podéis encontrarlas de 20 euros en adelante, dependiendo de sus características y de las marcas que las fabrican.

Si preferís no hacerlos con yogurtera lo único que hay que hacer es mantener el calor de la mezcla de leche y yogur durante 8 a 12 horas. Podés hacerlo metiendo un recipiente con la mezcla en el horno apagado y después de haberlo usado, utilizando un termo, colocándolo al sol en verano o encima de un radiador en invierno…

Elaboración del yogur

Ingredientes:

1 litro de leche (aunque la leche más utilizada es la de vaca, también podemos usar leche de cabra o bebida de soja, que también fermenta)
1 yogur normal o las bacterias del yogur (se pueden encontrar en farmacia o en herboristerías, pero es más fácil comparar un yogur y elaborar el nuestro a partir de él: lo que nos importan son las bacterias que ya contiene)

Elaboración:

Calentamos el litro de leche para que esté templada (a unos 40 grados) y añadimos el yogur, mezclándolo bien. Después solo tenemos que dejarlo reposar bien en la yogurtera (lo que hace es mantener un calor constante para que las bacterias del yogur se reproduzcan y fermente) o bien en un recipiente manteniendo el calor, como hemos indicado antes.

Generalmente es suficiente con dejarlo toda la noche, y a la mañana siguiente tendremos yogur casero para consumir que tenemos que conservar en la nevera.

Podemos consumirlo con los toppings que más nos gusten: trozos de diferentes frutas, miel, cacao en polvo, frutos secos como avellanas, nueces o piñones, cereales integrales… Podés prepararlo a vuestro gusto y variar todos los días.

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