Joven uruguaya creó sistema que emite un mensaje automático y podría acelerar la llegada de ayuda

Cuando Fiorella Bergamasco tenía 10 años, sufrió la muerte de la madre de una de sus mejores amigas. Años más tarde, a la madre de otra amiga suya también le ocurrió un accidente grave. Estuvo cuatro horas y media sin ser encontrada, sin que la pudieran auxiliar y sin poder pedir ayuda. Un peón de un campo, de milagro, la encontró y logró salvar su vida.

Estos episodios la marcaron y, por eso, comenzó a interiorizarse sobre los siniestros viales. Averiguó cifras y quedó impresionada por el volumen de accidentes que ocurren cada día: en 2015, falleció una persona cada 17 horas por esta causa, según datos oficiales. Y el 60% de las muertes ocurrían en el lugar del choque.

“Cuando alguien sufre un accidente tiene que esperar que otro lo vea. Depende del azar, de un montón de factores que no están en control de la persona”, comenta Bergamasco, de 23 años, licenciada en Negocios Internacionales.

Bergamasco señala que en largos tramos de rutas nacionales los conductores circulan en vías mal iluminadas y en mal estado. Una maniobra descuidada en esa situación, y la falta de ayuda podría ser letal.

Por eso, pensó en crear una aplicación de celular que, inmediatamente después de que ocurre el siniestro, envíe de manera automática un mensaje de texto a los “contactos de emergencia” de la víctima. La app se llama Sitot. Ya está disponible en Android y la próxima semana estará para quienes tengan un teléfono de Apple.

El servicio —que será gratuito los tres primeros meses y por el que luego habrá que pagar un dólar mensual— utiliza los sensores que están presentes en los 2.200.000 teléfonos inteligentes que hoy tienen los uruguayos, según cifras del Perfil del Internauta Uruguayo.

El acelerómetro y el giroscopio proporcionan datos de velocidad, fuerza G del impacto y rotación del vehículo. Lo que hace la aplicación es interpretar esos datos y determinar, de manera automática, si hay que enviar un mensaje a los contactos que una persona agendó previamente.

Pero, ¿es posible que dentro del auto se caiga el celular y mande una alerta falsa? “No”, contestó la creadora. “En ese caso no saltaría la alerta porque no se cumple que el impacto sea mayor a cierta fuerza”, explicó.

Bergamasco y su equipo hicieron pruebas en kartings de Camino Carrasco. Allí comprobaron que el mensaje se enviaba correctamente. De todas formas, continuará siendo testeada con simuladores de choque.

Además de esta función básica, la aplicación también tiene otras, como un botón de pánico para reportar robos o incendios y es posible introducirle información médica o antecedentes clínicos de la persona que descarga el servicio.

Alianzas.
Bergamasco asegura a El País que la primera etapa de la aplicación, que cuenta con la financiación de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) y Sinergia, tiene el cometido de alertar a los contactos de emergencia de la persona: familiares o amigos.

Pero también buscará tejer alianzas con los sistemas de emergencias médicas móviles para ofrecer un servicio de asistencia más efectiva y veloz. En ese caso, se contactará directamente con los médicos.

Preocupación.
La población está preocupada por el tránsito y la universitaria uruguaya busca que se sienta más protegida en caso de que ocurra un accidente de tránsito.

En una encuesta que realizó el Grupo Radar en 2014, se le pidió a los participantes que calificaran del 0 al 10 cuánto les preocupaban los siniestros de tránsito. El 74% de la población califica entre 8 y 10. Este promedio aumenta, agrega la empresa de opinión pública, entre las personas de mayor edad y las mujeres.

En ningún segmento de la población uruguaya, la preocupación baja de 7.8.

A su vez, a los uruguayos se les preguntó cuáles eran los problemas más graves de su barrio o localidad. Si bien la respuesta más frecuente fue la delincuencia, entre los ocho problemas más destacados muchos tenían que ver con el tránsito: problemas con motos, picadas, irresponsabilidad al conducir, no respeto de la señalización, y accidentes.

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